Despues de mi viaje a Granada, estaba en el metro con Blair y Miguel, hablando sobre un fin de fantástico. Tenía un bolígrafo en mi mano, que es de un color claro de blanco. Había usado el boli para tomar unos apuntes de sitios donde saque unas fotos en Granada y todavía estaba en mi bolsillo y estaba jugando con el boli en mis manos en el Metro. Había un hombre sentando al otro lado de Blair y el hombre y yo estábamos sentando más o menos cara a cara en las filas de asimientos opuestos. Este dialogo es lo que ocurrió, y en paréntesis, los detalles de Blair y Miguel y que yo estaba pensado.
El hombre: Pon la broma en su mochilla.
Yo: ¿Qué?
El hombre: Pon la broma en su mochilla.
(¿Por qué este hombre loco está diciendo algo sobre mi mochilla y una chiste)
Yo (Blair y Miguel les dan cuenta de esta conversación): No entiendo… ¿Qué estas deciendo?
El hombre: ¿Sabes que es una broma?
Yo, Blair y Miguel más o meno juntos: Sí, como un chiste.
El hombre: No para las drogas.
Yo: No uso las drogas. (Y estoy enojado ahora porque creo que el hombre está hablando como yo use las drogas)
El hombre: Yo sé eso, pero la otra gente creerá que tu boli es una broma. (Vale, voy a poner mi ‘broma’ en mi mochilla, porque no quiero escuchar a más palabras de este hombre en el metro)
En este momento, antes de desembarcar el tren, no entendi que el hombre solo estaba tratando de ayudarme un poco, pero despue, yo me di cuenta. Aprendí tres cosas anoche..1. Que mi boli se parece como una jeringa para la heroína. 2. Que broma no siempre significa un chiste sarcástico entre amigos. 3. El más importante…después de 2 meses, todavía es posible tener problemas cuando hay una falta de comprensión. El hombre no estaba tratando de darme problemas, sino estaba tratando de prevenirlos. Siempre recordaré mi viaje más interesante en el metro de Madrid.